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La contienda por la Presidencia: un resultado histórico
Desde mi trinchera, siguiendo la política mexicana por más de dos décadas, puedo decir que lo que vivimos el 2 de junio de 2024 fue un momento definitorio. La carrera por la silla presidencial fue el centro de todo, con tres visiones de país muy distintas buscando conectar con un electorado complejo y, seamos honestos, muy polarizado. La jornada electoral confirmó lo que muchas encuestas adelantaban: una victoria contundente para Claudia Sheinbaum Pardo, candidata de la coalición 'Sigamos Haciendo Historia'. [4] Con este triunfo, Sheinbaum, una científica que ya había gobernado la Ciudad de México, no solo se convierte en la primera mujer Presidenta de nuestro país, sino que lo hace con un respaldo popular abrumador, superando el 59% de los votos. [3, 4] Su mensaje fue claro: dar continuidad al proyecto del presidente López Obrador, la llamada 'Cuarta Transformación', fortaleciendo programas sociales y obras clave. Los otros contendientes representaban alternativas radicalmente diferentes. En segundo lugar quedó Xóchitl Gálvez Ruiz, de la coalición opositora 'Fuerza y Corazón por México' (PAN, PRI, PRD). [4] Gálvez, una ingeniera de origen indígena con una historia de superación personal, se presentó como una voz de cambio frente a la gestión actual, enfocándose en temas críticos como la seguridad y la salud. Pese a unificar a los partidos tradicionales, su propuesta no logró convencer a la mayoría, obteniendo cerca del 27% del apoyo. [4] El tercer participante, Jorge Álvarez Máynez de Movimiento Ciudadano (MC), apostó por una campaña fresca y dirigida a los jóvenes, usando intensivamente las redes sociales. [13] Aunque al principio parecía una apuesta simbólica, Máynez sorprendió al capturar más del 10% del voto, consolidando a su partido como una tercera vía con peso a nivel nacional. [4] Los debates presidenciales, organizados por el INE, fueron cruciales. [28] Ahí pudimos ver los contrastes: Sheinbaum defendiendo los logros de su movimiento, Gálvez en una postura de confrontación directa y Máynez intentando posicionarse como una opción diferente a la 'vieja política'. Más allá de los números, el resultado nos habla de un país que, si bien reconoce avances en lo social, sigue enfrentando enormes desafíos. La violencia, un sistema de salud que no se da abasto y una profunda división política son los grandes pendientes que heredará el nuevo gobierno. La victoria de Sheinbaum es un mandato claro, pero también una responsabilidad monumental para sanar heridas y construir puentes. Este nuevo capítulo, que inicia el 1 de octubre [12], estará bajo la lupa de más de 35 millones de mexicanos que le dieron su confianza, y también de una sociedad que exige un gobierno que sepa escuchar, dialogar y, sobre todo, dar resultados.

El nuevo Congreso: ¿qué poder tendrá la nueva Presidenta?
Quizás la elección del Congreso no genera los mismos titulares que la presidencial, pero créanme, su resultado es igual o más importante para nuestro día a día. El 2 de junio también decidimos quiénes ocuparán los 128 escaños del Senado y los 500 de la Cámara de Diputados. [31] Ellos son quienes aprueban las leyes y el presupuesto, y su configuración define la capacidad del gobierno para llevar a cabo sus promesas. Lo que vimos en los resultados fue un respaldo masivo a la coalición oficialista, que la acerca a lo que en la jerga política se conoce como 'mayoría calificada'. [34] ¿Qué significa esto en español simple? Es como tener la 'llave maestra' para hacer cambios profundos, incluso a la Constitución, sin necesidad de negociar con la oposición. Para lograrlo, se necesitan dos terceras partes de los legisladores. Los números preliminares indican que Morena y sus aliados lo consiguieron en la Cámara de Diputados y quedaron a un paso de lograrlo en el Senado. [34, 47] Este escenario le da a la Presidenta Sheinbaum un poder legislativo que su antecesor no tuvo en la segunda mitad de su gobierno. Esto abre la puerta al llamado 'Plan C', un paquete de reformas ambiciosas, entre las que destaca la del Poder Judicial, que propone elegir a jueces y ministros por voto popular. Una idea que ha generado mucho debate y preocupación sobre el equilibrio de poderes en el país. [33] Los nuevos legisladores que llegarán al Senado son una mezcla de figuras muy conocidas y algunos rostros nuevos. Por ejemplo, en la Ciudad de México, la fórmula de Morena con Omar García Harfuch y Ernestina Godoy arrasó. [37] Del lado de la oposición, también aseguraron su lugar personajes como el exgobernador Mauricio Vila o el dirigente priista Alejandro Moreno, lo que augura debates intensos. [29] En esencia, Morena será la bancada más grande por mucho, seguido a distancia por el PAN y el PRI. [22, 5] El impacto de esta nueva mayoría será enorme. Le permitirá al gobierno avanzar rápidamente en su agenda de pensiones, programas sociales y reformas energéticas. Sin embargo, como ciudadano y analista, veo también el riesgo de una excesiva concentración de poder. El papel de la oposición, aunque reducida, será más vital que nunca para servir de contrapeso, fiscalizar y representar a los millones que votaron por una opción distinta. A partir del 1 de septiembre, cuando el nuevo Congreso inicie funciones [31], veremos cómo se ejerce este poder. La ciudadanía estará vigilante, esperando que las promesas se conviertan en leyes que beneficien a todos y que el diálogo, a pesar de las mayorías, no se pierda.
El poder en tu estado y municipio: el gobierno más cercano
La política que de verdad se siente es la que está a la vuelta de la esquina: la de tu alcalde y tu gobernador. Las elecciones del 2024 también redibujaron el mapa del poder en nuestros estados y municipios. [43] Se renovaron nueve gubernaturas, incluida la importantísima Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México, y miles de ayuntamientos. Entender qué pasó aquí es clave para comprender la política del día a día. La ola a favor de Morena se sintió fuerte en casi todo el país. De las nueve gubernaturas en juego, el oficialismo ganó siete, incluyendo victorias simbólicas en Yucatán y la CDMX. [27, 45] Con esto, Morena y sus aliados gobernarán en 24 de las 32 entidades, una hegemonía territorial impresionante. La oposición apenas pudo retener su bastión en Guanajuato (PAN) y Movimiento Ciudadano mantuvo Jalisco. [43] La batalla por la Ciudad de México, la 'joya de la corona', fue particularmente reñida. Al final, Clara Brugada, de la coalición gobernante, se impuso sobre Santiago Taboada, de la alianza opositora. [6, 15] La victoria de Brugada mantiene el control de la izquierda en la capital, pero los mapas de votación muestran una ciudad partida en dos, un reflejo de las profundas diferencias sociales que persisten. [9, 19, 23] A nivel municipal, las campañas se centraron en los problemas que más nos importan: la inseguridad en la colonia, si hay agua en la llave, si pasa el camión de la basura. Los aspirantes a las alcaldías son la primera cara del gobierno. Su capacidad para resolver estos asuntos define nuestra calidad de vida y nuestra confianza en la política. Ha sido doloroso ver, una vez más, cómo la violencia manchó el proceso. Decenas de candidatos, sobre todo a nivel municipal, sufrieron ataques o fueron asesinados. [7] Desde mi perspectiva, esta es la amenaza más grave para nuestra democracia local y un llamado de urgencia para las autoridades electas. No puedo cerrar sin reconocer la labor del Instituto Nacional Electoral (INE). Organizar una elección de esta magnitud, con más de 170,000 casillas, es una proeza logística. [35] A pesar de las presiones, el INE nos dio la certeza de que nuestro voto fue contado y respetado. [49] Al final, el poder local queda mayoritariamente en manos del partido gobernante, pero los problemas no tienen color partidista. Los nuevos gobernadores y alcaldes tienen la enorme responsabilidad de trabajar para todos, dialogar con quienes piensan distinto y, sobre todo, dar resultados concretos a las demandas de sus comunidades.
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