Tabla de Contenido
- 1. Del Partido Único a la Competencia: El Amanecer del Sistema Electoral
- 2. El Despertar Ciudadano: Las Elecciones de 1983
- 3. Comparando Sistemas: ¿Qué Son las Elecciones PASO?
- 4. El Clímax de la Contienda y las Fechas Clave
De la Hegemonía a la Pluralidad: El Amanecer del Sistema Electoral Mexicano
La historia de las elecciones en México es, en esencia, la historia de cómo pasamos de un sistema controlado por un solo partido a la democracia que hoy conocemos, con sus aciertos y desafíos. He pasado décadas estudiando los pasillos del poder y puedo decirles que para entender dónde estamos, tenemos que echar un vistazo al pasado. Después de la Revolución, el país anhelaba paz. De esa necesidad nació un partido que gobernaría por 70 años, el PRI. Durante ese tiempo, las elecciones se celebraban, sí, pero eran más un ritual para legitimar a quien ya se sabía que iba a ganar. El verdadero juego del poder ocurría a puerta cerrada, entre las élites.
Un momento que definió este control fueron los años de Lázaro Cárdenas. Aunque en las elecciones 1936 no se eligió presidente, su gobierno consolidó un sistema donde el partido oficial controlaba todo. Imaginen esto: el propio gobierno, a través de la Secretaría de Gobernación, era el que organizaba las elecciones, contaba los votos y decía quién ganaba. La oposición era casi simbólica. Por eso, el dia de elecciones era una formalidad, no una competencia real. El sistema estaba diseñado para que el poder no cambiara de manos.
Pero ningún sistema dura para siempre. México creció, las ciudades se llenaron de nuevas clases medias que empezaban a cuestionar el autoritarismo. Movimientos sociales, como el de 1968, dejaron claro que había un profundo descontento. El gobierno, sintiendo la presión, comenzó a ceder un poco. La reforma política de 1977 fue un paso clave. Aunque fue una apertura controlada, legalizó a partidos de izquierda que estaban proscritos y les dio algunos asientos en la Cámara de Diputados. Fue como abrir una pequeña grieta en un muro enorme, una grieta que con el tiempo se haría más grande.
El Despertar Ciudadano y las Elecciones de 1983
Y entonces llegaron las elecciones 1983. Recuerdo el revuelo que causaron; fueron un verdadero parteaguas. En medio de una crisis económica brutal, la gente salió a votar con un hartazgo palpable. Por primera vez, el PAN, principal partido opositor, ganó alcaldías y ciudades importantísimas, sobre todo en el norte. Victorias en lugares como Ciudad Juárez o Chihuahua capital rompieron el mito de que el PRI era invencible. Demostraron que el voto ciudadano podía, de hecho, cambiar las cosas. La reacción del gobierno fue mixta: reconoció algunas derrotas para calmar los ánimos, pero en otros lugares se aferró al poder con fraudes que generaron enormes conflictos. Esas elecciones 1983 no tumbaron al sistema de golpe, pero sin duda marcaron el principio de su fin. La idea de que el gobierno no podía seguir siendo juez y parte en las elecciones ganó una fuerza imparable.
Esa experiencia fue fundamental. La sociedad civil empezó a gritar '¡Queremos elecciones limpias!'. El concepto del dia de elecciones cambió en nuestra mente colectiva. Dejó de ser un trámite para convertirse en el momento sagrado en que los ciudadanos ejercemos nuestro poder. Este cambio de mentalidad fue el motor para las grandes reformas que crearían, años después, al IFE, un árbitro electoral ciudadano e independiente.
Comparando Sistemas: ¿Qué Son las Elecciones PASO?
Para entender los debates actuales, es útil mirar lo que hacen otros. En Argentina, por ejemplo, existen las elecciones paso (Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias). Imaginen que todos los ciudadanos tuviéramos que votar obligatoriamente para decidir quién será el candidato de CADA partido antes de la elección final. El objetivo es doble: que la selección de candidatos sea más democrática, no una decisión de unos pocos, y filtrar a los partidos que no tienen un apoyo mínimo. En México, nunca hemos tenido algo así. Históricamente, el candidato del PRI se elegía por 'dedazo', y otros partidos tienen sus propios métodos internos, a menudo poco transparentes para el ciudadano común. La falta de un sistema como las elecciones paso hace que las luchas internas en los partidos sean feroces y confusas, un eco de esa vieja cultura política que se resiste a morir.
El Clímax de la Contienda y las Fechas Clave
Finalmente, cuando oímos hablar de fechas como 29 de mayo elecciones, nos referimos a ese momento de máxima tensión justo antes de la votación. El 29 de mayo suele marcar el cierre de las campañas, los últimos discursos, las últimas encuestas antes de que empiece la 'veda electoral'. Son tres días de silencio en los que se prohíbe la propaganda para que los ciudadanos podamos reflexionar nuestro voto en paz. En ese momento, todos los ojos están puestos sobre el gobierno, para vigilar que no use su poder para inclinar la balanza. La historia, desde la oscuridad de las elecciones 1936 hasta la competencia feroz de hoy, nos enseña que cada etapa del proceso electoral es una batalla por la democracia.

La Arquitectura del Voto: Instituciones, Procesos y el Papel del Gobierno
La democracia mexicana no nació de la noche a la mañana. Se construyó, ladrillo por ladrillo, con instituciones. El sistema que antes era un brazo más del presidente se transformó en un andamiaje de organismos autónomos. El punto de quiebre, que muchos recordamos, fueron las polémicas elecciones de 1988. La desconfianza era tal que se hizo inevitable crear un árbitro ciudadano: el Instituto Federal Electoral (IFE) en 1990, que hoy conocemos como Instituto Nacional Electoral (INE). El INE se convirtió en la pieza central, arrebatándole al gobierno tareas clave como hacer el padrón electoral, organizar las elecciones y, muy importante, vigilar el dinero de los partidos.
Con esto, el rol del gobierno cambió por completo. Pasó de ser el organizador a ser un jugador más en la cancha, uno que también tiene que respetar las reglas. La autonomía del INE es sagrada; significa que puede tomar decisiones sin que el presidente o el Congreso le dicten qué hacer. Por supuesto, la relación no siempre es tersa. A lo largo de mi carrera he visto a gobiernos de todos los colores intentar presionar al instituto. La fortaleza de nuestra democracia depende de que el INE resista y se apegue a la ley. El contraste con las elecciones 1936 es total. Antes, el Secretario de Gobernación era el jefe del árbitro electoral. Hoy, organizar el dia de elecciones es una tarea titánica que recae exclusivamente en el INE y los organismos locales, con millones de ciudadanos como tú y como yo fungiendo como funcionarios de casilla.
El proceso electoral tiene un guion muy claro. Inicia meses antes de que votemos, y es cuando los partidos definen a sus candidatos. Como vimos, aquí no tenemos las elecciones paso, así que cada partido tiene sus propias reglas, lo que a menudo genera conflictos internos que vemos en las noticias. Una vez que hay candidatos, empiezan las campañas. Durante este tiempo, el gobierno tiene prohibido difundir su propaganda, salvo en temas de salud o protección civil, para no afectar la competencia. Es una regla de piso parejo.
Las elecciones 1983 y sus conflictos posteriores nos enseñaron otra lección: necesitábamos un 'tribunal' electoral confiable. Por eso se creó el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF). Piénsenlo como la máxima autoridad, el VAR de las elecciones. Resuelve todas las quejas y puede anular casillas o hasta una elección completa si hubo trampas graves. Es el que califica la elección presidencial y declara al ganador. Tener esta vía legal para resolver disputas es lo que da estabilidad al país y evita que los conflictos se resuelvan en la calle.
Y claro, en cada elección federal definimos quiénes integrarán el Congreso. Está formado por la Cámara de Diputados y la de Senadores. Tenemos 500 diputados y 128 senadores, elegidos con un sistema mixto que busca el equilibrio. Unos nos representan por nuestro distrito y otros se asignan según el porcentaje de votos que obtiene cada partido a nivel nacional. Esto asegura que las voces de las minorías también se escuchen en el Congreso. La función de diputados y senadores es crucial: hacen las leyes y, fundamentalmente, son el contrapeso del presidente. La Cámara de Diputados, por ejemplo, es la única que puede aprobar el presupuesto, es decir, decide cómo se gasta nuestro dinero. Este equilibrio de poder era impensable en los tiempos de las elecciones 1936.
Si volvemos a la fecha del 29 de mayo elecciones, en un ciclo electoral normal como el de 2024, esa fecha fue el último día de campaña antes de la veda electoral. Ese silencio de tres días es vital. Es un periodo de reflexión protegido por la ley. Aunque todavía hay quienes intentan trampear, las reglas hoy son más claras y la vigilancia es mucho mayor. La evolución de nuestras instituciones es la crónica de una conquista ciudadana que ha redefinido la relación entre gobierno y elecciones, dándonos un juego más justo para todos.
Democracia en la Era Digital: Retos y Perspectivas del Sistema Electoral Mexicano
Hemos avanzado muchísimo, pero la democracia nunca es una obra terminada. Hoy, en pleno siglo XXI, enfrentamos desafíos que nuestros padres o abuelos no imaginaron. La era digital ha cambiado las reglas del juego para el gobierno, los políticos y nosotros los ciudadanos. Las redes sociales son el nuevo campo de batalla, y ahí se libran campañas de ideas, pero también 'guerras sucias' con noticias falsas y desinformación que nos llegan directo al celular. Para el INE, regular esto es un dolor de cabeza. Es fácil controlar los spots en radio y TV, pero fiscalizar el dinero y las mentiras que circulan en internet es increíblemente complejo. Este es uno de los grandes retos de nuestro tiempo: adaptar nuestras leyes a la velocidad de un tuit.
En este contexto, vuelve a surgir la pregunta: ¿nos serviría un sistema como las elecciones paso? Quienes lo defienden creen que le daría más poder a la gente para elegir candidatos y obligaría a los aspirantes a debatir sus ideas desde el principio. Pero hay quienes se oponen. Señalan que organizar otra elección nacional sería muy caro y que podría no resolver el problema de fondo si los partidos siguen presentando 'candidatos de unidad'. Es un debate muy interesante y necesario, pero la realidad es que los partidos políticos en México se han resistido a soltar el control de sus procesos internos, una herencia de la vieja cultura política que se niega a desaparecer.
La integridad del dia de elecciones sigue siendo la máxima prioridad. A pesar de todos los candados de seguridad, la compra de votos y la presión sobre los electores son prácticas que tristemente persisten. Pero el fantasma más oscuro que acecha a nuestra democracia es la violencia política. El aumento de asesinatos de candidatos, sobre todo a nivel municipal, es alarmante. El crimen organizado busca imponer a sus fichas para controlar territorios. Este es, en mi opinión, el desafío más grave que enfrenta el Estado mexicano, porque ataca el corazón de la soberanía. Garantizar la seguridad en las elecciones es una tarea monumental que le corresponde al gobierno en todos sus niveles, en coordinación con el INE.
También se debate mucho sobre nuestros legisladores. A veces la gente critica a los diputados y senadores 'plurinominales', esos que llegan por listas de partido. Sin embargo, he de decir que su papel es vital para que el Congreso refleje la diversidad de ideas que hay en el país. Sin ellos, los partidos más grandes tendrían todo el poder y las minorías quedarían silenciadas, un retroceso a los tiempos de las elecciones 1936. La buena noticia es que ahora existe la reelección de legisladores, lo que nos da a los ciudadanos la herramienta para premiar o castigar a nuestros representantes con el voto.
La mención del 29 de mayo elecciones nos recuerda lo importante que son las reglas. El respeto a la veda electoral que inicia esos días es un termómetro de nuestra madurez democrática. El futuro de las elecciones en México depende de que sigamos fortaleciendo a nuestras instituciones, pero también de que nosotros, como ciudadanos, nos volvamos más críticos y exigentes. La democracia la construimos todos, todos los días. Es un legado que recibimos de luchas pasadas, como las que estallaron tras las elecciones 1983, y que tenemos la responsabilidad de proteger y mejorar. Si quieres conocer más sobre la estructura y servicios del gobierno, una buena fuente es el portal oficial del Gobierno de México.
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