Información del Gobierno del Estado de Hidalgo
Durante los primeros años de su vida como entidad soberana (a partir de 1869), la economía de los habitantes del estado de Hidalgo continuó sustentándose en la agricultura, donde debe destacarse la gran producción pulquera de los llanos, abastecedora tanto del mercado interno como de las entidades circunvecinas y desde luego de la capital de la República. A ello se debió la importante red ferroviaria tendida en la zona del altiplano, región donde se encontraban las grandes haciendas productoras de pulque.
Por su parte, la minería continuó desempeñando un importante papel en la economía hidalguense, sobre todo en la comarca Pachuca–Real del Monte, donde durante los primeros años se destacan las actividades de empresas mexicanas, inglesas y francesas, abarcando un amplio periodo entre 1850 y 1904. Posteriormente fueron inversionistas norteamericanos quienes intensificaron la explotación hasta 1947. El otro polo de producción minera fue la comarca de Zimapán, al que se aunarían a mediados del siglo XX las explotaciones de caolines en la Sierra Tepehua y de manganeso en Molango.
También se lograron importantes desarrollos en materia textil en Tulancingo, sobre todo en la primera mitad del siglo XX, y casi a la par en la región de Tepeji del Río. Por otro lado, en 1954 da inicio la construcción de Ciudad Sahagún, enclave de la industria metal-mecánica, establecida como alternativa a los habitantes de la región de los llanos, depauperados a raíz de la decadencia de la producción pulquera.
Al lado de estas actividades, la agricultura continuará desempeñando un importante papel en la economía de la entidad. La paulatina expansión de este sistema ha logrado incorporar en los últimos años a regiones otrora significadas por la pobreza y la marginación.